Siete formas de abaratar tu pieza sin estropearla
Trucos concretos para bajar el precio de una impresión 3D: relleno, altura de capa, orientación, vaciado y cantidad. Con el impacto real de cada uno.
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El precio de una pieza impresa es, casi por completo, tiempo de máquina. Todo lo que sigue ataca esa cifra. Están ordenados por cuánto ahorran de verdad.
- 1Baja el relleno. Del 40 % al 20 % puede quitar un 20 % del tiempo, y la mayoría de las piezas no notan la diferencia. Solo importa si la pieza soporta carga real.
- 2Sube la altura de capa. Pasar de 0,20 a 0,28 mm ahorra alrededor del 15 %. Se ven más las capas: perfecto para prototipos de forma o piezas que no se ven.
- 3Vacía la pieza en el CAD. Una pieza maciza de 240 cm³ y una carcasa hueca del mismo tamaño exterior no cuestan ni parecido. El relleno ayuda, pero vaciar en el diseño ayuda más.
- 4Evita los soportes. Reorienta la pieza o parte los voladizos en dos piezas que peguen después. Los soportes son material que tiras y tiempo que pagas.
- 5Pide varias unidades del mismo archivo. La preparación es un cargo por archivo, y a partir de 3 unidades entran descuentos por cantidad que llegan al 20 %.
- 6Elige PLA si puedes. Es el más barato por kilo y el más rápido de imprimir. Solo sube a PETG o ABS si la pieza va a coger calor, sol o golpes.
- 7Reduce la escala si el tamaño es negociable. El coste va con el volumen, así que bajar al 80 % no quita un 20 % del precio: quita casi la mitad.
Lo más rápido: sube tu archivo al configurador y ve moviendo las opciones. El precio se recalcula al instante, así que puedes probar combinaciones hasta dar con la que te encaja.